miércoles, 5 de octubre de 2011

ANTOLOGÍA FRACTAL.

La presentación tendrá lugar hoy miércoles 5 de octubre, a las 12:30 h, en la Librería Popular, a cargo de David Sarrión Galdón y Andrés García Cerdán.

Avanzamos el prólogo de la misma:


FRACTAL FIRST COMING


Los libros hermosos están escritos
en una especie de lengua extranjera.
Marcel Proust, Contre Saint-Beuve


El llano está en llamas. Los poetas han venido a incendiarlo y lo han incendiado. La poesía ha llegado para quedarse y arder como arde lo que arde de verdad. No es en vano que la poesía sea fundamentalmente verdad, quizá la única verdad a que podemos aferrarnos: belleza, música, inteligencia, rebeldía. Los sucios tiempos que corren nos obligarían a hacer una amplia reflexión sobre lo que no es poesía, pero aquí no diremos ni una sola palabra del asunto.
La realidad es mucho más hermosa que lo que nos quisieran vender como real. La verdad solo puede ser poética. El poema flota como una llama sobre el lodazal.
FRACTAL POESÍA es un gran festival, una gran fiesta de la palabra y el arte y viene a ocupar el espacio áureo que esta ciudad, largo tiempo dejada de la mano de dios, se merece. Hemos tomado el nombre de la teoría de la ciencia en alusión a esas estructuras básicas de la naturaleza, fragmentadas o irregulares, que se repiten a distintas escalas, de las que habló Benoît Mandelbrot. Lo fractal es demasiado irregular para ser descrito en términos geométricos tradicionales. Lo fractal es autosimilar y recursivo. Como la poesía. Si las nubes, las montañas, la circulación sanguínea, las alcachofas, las costas o los copos de nieve son fractalesnaturales, uno comprende que la poesía está radicalmente escrita en la naturaleza, que hay una poética de la ciencia y de la realidad. Además, FRACTAL POESÍA hace suya la vieja aspiración romántica de Richard Wagner, Percy Bysse Shelley y Friedrich Nietzsche: la búsqueda de un arte de la totalidad, la instauración de un arte total. En este ensayo de reunión total de las artes –pintura, música, cine, fotografía, literatura, hip hop–, la poesía es el aleph borgeano, la puerta de ópalo y diamantes por donde se entra a la intrigante y
feraz aventura de la imaginación y la memoria.
La síntesis poiética se sirve en bandeja de plata en esta antología, que hemos llamado El llano en llamas. En sus páginas se recoge la palabra poética de quienes más tienen que decir hoy, los jóvenes, y se persigue un nuevo orden: un orden solar, un orden de revolución que se alcanza desde la palabra y por la palabra. La revolución es poética o no es. El poema salva no inútilmente el mundo, como quería Valente.
Ahora más que nunca son necesarios el maná del poeta y la ira consagrada del poema, la magia cósmica del canto y la fuerza del verso.
A todo ese frío al que asistimos en la vulgaridad televisada de nuestras vidas, al hedor que desprende una
sociedad adocenada y fuera de sí, al pavor helado que provoca la contemplación de un mundo absolutamente injusto, gobernado por la casta más insignificante y ridícula de la historia, los poetas oponen su calor, su alegría y su hambre. Han venido hasta aquí para darnos la esperanza del reino, la hermosura de las cosas, la música interior, el desenfreno erótico y vital de su lengua.
Es posible que esta antología sea la panorámica poética joven más auténtica de los últimos años. Lo es por la convivencia estética de formas y registros. Lo es porque ofrece, desinteresadamente, una ceremonia plural de celebración del canto y del hombre. Para Juarroz no era otra cosa el poema sino celebración, intensidad de la existencia.
Tanto más real es una cosa cuanto más metafórica es. La resonancia y el latido de estos poemas trazan un mapa poético abundante y diverso, del surrealismo al pop, de la protesta a la sublimación esteticista, del expresionismo a la magia y al mito, de las nubes de la trascendencia al fondo luminoso del espejo neoclásico. La originalidad de los textos habla con luz propia de la riqueza de la poesía joven escrita en español, que supera con claridad los anquilosados silogismos poéticos de finales del siglo XX. El poeta regresa
de nuevo a las sendas del poema de verdad, del poema que es llama y verdad. El poeta dice adiós a la impostación penosa de la voz, a los modos de moda, al camino trillado. Todo parece nuevo porque es nuevo. Poesía de alta graduación, alcohólica, poesía que huele a espíritu eternamente adolescente.
Contra eso que nos imponen como mundo, este libro está llamado a ser pálpito ingobernable, sinfonía que se
desliza sin freno por las profundidades del ser, expresión máxima de lo humano y conocimiento por excelencia. Este libro, como todos los libros hermosos, está escrito en una lengua extranjera. Dejemos que en sus páginas hable el ángel por la boca viva de un puñado de hombres y mujeres vivos.


Andrés García Cerdán